miércoles, 27 de julio de 2011

Ayer y hoy.

El ritmo que lleva mi vida es tan rápido que es casi imposible marcarle el paso. Siento que voy a mil. Me case ayer y ya pasaron 5 años. Bruno nació ayer y ya tiene 6 meses. Empecé mi nuevo trabajo ayer y ya tengo casi 2 meses. Me fuí ayer de vacaciones y ya estoy de nuevo en casa. El problema esta en que los dias son muy cortos y con ellos la vida es muy corta. Quisiera que los tuviesen 48 horas a ver si puedo leer la palabra diaria, salir a trotar, arreglarme el pelo, trabajar, comer en casa, jugar con Bruno, volver a trabajar, llegar temprano a casa, cenar, ir a comunidad, volver a casa, dedicarle tiempo a vida, ver algo de tele, orar y dormir. (esa solo es mi rutina de los lunes). Donde queda el tiempo extra para jugar más con Bruno, para salir a tomar fotos que tanto me gustan, editarlas que tambien me gusta mucho, hablar un rato con Mami, llamar a mis hermanas, leer un libro, hacerle caso a Buskin (que siempre me habla en el trabajo y tengo que ignorarla practicamente) organizar mi itunes/ipod, escribir aqui, ver todo los programas que tengo grabados, ir al cine con vida, ponerme al dia con el resto de los amigos, etc., etc., etc.... Me pregunto si ayer las cosas eran iguales, si se necesitaba hacer tanto, si necesitabamos estar en tantos lugares no estando en ninguno al mismo tiempo. Sin las prioridades en orden cualquiera pierde el rumbo. Ya habrá manera de adaptarnos/repartirnos entre tanto y tantos. Como me haré yo?

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